Qué silencioso ritmo me sembraste,
con qué música ahora vas conmigo,
con qué tacto, con qué emoción y luz
te revelaste a mí.
¿Siguen quietas las mismas flores en los barbechos?
¿Y en los almendros, sigue escondiéndose la nieve?
Dime si en el crepúsculo se aflige
la torre de la iglesia como entonces.
Qué intenso tacto, qué acorde y qué ojos,
un árbol más soy de ese labrantío
de tanto enraizarme y tú de tanto transgredirme,
que mis sentidos a la fuerza yacen
como violetas en extraña acequia
por mucho que la amen.
http://www.youtube.com/watch?v=1dpo1SNAG5E&feature=related
Mi pueblo y las fiestas de Moros y Cristianos. Mi pueblo y la pólvora, el primer tiro en la madrugada del día 7, los ruedos de banderas de las comparsas y los irreales y bellísimos saludos de las volantes...(ver el vídeo por favor). Creo que escribo poesía para poder expresar esa emoción, sin llegar a saberlo hacer nunca.