Tuesday, November 13, 2007


Con la cuchilla fría
y con la espuma
me has dejado bajar,
darme capricho.
Por verlo más desnudo
-quién lo sabe porqué-,
yo cumplo con el rito:
pongo en claro tu pubis y mi afán,
y con el agua
va el filo filamento desatado,
va la hebra
por el desagüe oscuro,
va ese ramo de minio que corté.
Mirándote, lujosa,
así tan descarada y a mi gusto,
mirando que me dejas bien mirar
la puerta toda abierta, el bien de ver
cómo fuerzan tus uñas más el vano,
cómo tuercen tus yemas el rubí;
mirándote, sabrosa,
muy cocida en tu miel,
yo me relamo,
te jaleo, me enconas
con tu celo de hiena, con tu más
que para luego es nunca,
con tu dame candela, corazón.
No me dejas tocarte
todavía,
quiero verte la madre
y que me mires
mirándote beber, bebiéndome tu sed.
Quiero esa prosapia,
ese sabio linaje
con que engarzan tus dedos el botón
borrador de las penas.
Y de tanto querer,
queredora, conmigo,
yo no sé lo que quiero, yo querría
lo que no puedes darme:
bebida de tu cáliz
el agua del remedio, y acabar.
Vicente Gallego
El jueves día 15 de noviembre Vicente, maravilloso poeta, recita en Albacete, dentro del ciclo de Cinco Poetas en Otoño.

2 comments:

josé maría aguilar said...

¡Excelente poesía!
Hacía tiempo que no te visitaba y hoy ya se me alegró el dia.
Un abrazo

Confitero Carlos said...

Bien, Angel, pues has conseguido que lea el primer poema de Vicente Gallego. Y me gusta. Lo que pasa es que la foto tiene tanta fuerza que rivaliza con el poema. Un abrazo: Carlos