Sunday, September 14, 2008



Ya en agosto se notan sus pasos, pero cuando cuando terminan las fiestas de Caudete, en plena Feria de Albacete, el otoño se hace omnipresente. Es el momento del repliegue y también del rojo, aunque no lo parezca.
En la foto de abajo en el momento en que Pessoa, en Lisboa, me confiesa que él, como todo buen poeta, también es el del Real Madrid.






3 comments:

Profesor Wolldamm Heineken said...

Resulta casi indigno abrazarse a Pessoa (que no Pessao) vestido con una camiseta del Real Madrid (o de cualquier otro club balompédico que fuese). Espero de tí muchas cosas, pero en especial que te arrepietas de esta fotografía y te flageles como es debido.

Anonymous said...

Decía Pessoa que “La belleza es el nombre de algo que no existe,/que doy a las cosas a cambio del placer que me/ producen/ no significa nada/Entonces, ¿por qué digo de las cosas: son bellas?”. Pues eso, a mí también me hubiera provocado gran placer abrazar al bueno de Fernando calzado de blanco. Y si además le puedo echar al menos 20 minutos a tomar un café en el local de ahí al lado, repleto de madera bienoliente, alcanzo el colmo de la belleza. Desde el último gol de Figo, nunca vi mayor conjunción entre lo blanco, Portugal y la belleza.
Emecú3

Angel Javier said...

joer Elías, no se puede decir mejor, muchas gracias por tanta belleza, blanca por supuesto (ah la luz).
Ángel