Sunday, April 11, 2010



EL TEJO

Oigo el agua que me habita,
la luz cierta que soy
y que también hace a este valle.
Siempre al final de todo hay un río,
un latido que arrastra alegre
la luz consigo.
Hay un color
y un dolor callado entre los pinos,
un verde sigiloso en las raíces
que hacen del agua en la tierra luz.
¡Qué alquimia su trabajo ahí dentro!
¿Quién les ha dicho
que así se hace un bosque, una montaña?
Nace ahora un silencio
que todo lo permite.
Hay aves dibujando
la aspiración del tejo,
y manos en su vientre
esperando el río
para ser savia en lo alto.

6 comments:

EstheR said...

Y semilla en su interior.

Precioso poema gracias por el.

Un beso muy grande nunca dejes de escribir.

Anonymous said...

Me gusta especialmente "Nace ahora un silencio que todo lo permite" todo el poema en sí es grandioso, pero esta parte de él me lleva a desembocar en "ese rio que hay al final de todo".

Muchas gracias por permitirnos disfrutar de tus poemas.

Pilar.

aniki said...

Qué bonito poema. Hermosa manera de referirse a la madre naturaleza.

Besos, Angel.

Ginebra said...

"la luz cierta que soy
y que también hace a este valle"

Me encantan tus poemas sobre los árboles. Y el tejo además es una pasada ¿has probado sus frutos? Las hojas sin embargo, son venenosas.

Anonymous said...

Enhorabuena POETA por el premio a tu magnifico Blog. Te lo mereces. Un fuerte abrazo.

Luis Mariano.

Angel Javier said...

Gracias Esther y Aniki!
Pilar, un besazo, guapa, sé que me "sabes" muy bien a través de mis poemas, será porque eres psicóloga? :)
Ginebra, no he probado esos frutos, ya me contarás, las hojas en cambio no pienso. Los árboles, lo sabes, los siento como seres cercanos.
Luis, muchas gracias, y casi casi felicidades, mañana papá, verdad? eso sí que es un poema!!
un abrazo grande a todos/as