Wednesday, March 26, 2008

El día en que deje de amarla, si eso ocurre,
le diré lo que pienso
de sus maneras magistarles de amante;
se lo diré con pelos y marcas y señales
porque me atrapa y me somete
pero yo no me engaño.
Yo estoy cogido por los huevos
como bien dicen en España.
Y peor todavía:
estoy cogido por la lengua,
por el silencio, por el habla;
cogido por las hebras
del alma y por las fibras
tan suaves del amor y los años
que despiertos llevamos
en la averiguación de las cavernas
que no nos ocultamos,
en habitarnos juntos las grutas y los montes,
en compartir sabores y dolores,
menudas alegrías y también picarescas
y alguna mutua carcajada.
Pero no creo que eso ocurra.
No ocurrirá porque cuidamos
de obturarnos las grietas
apenas aparecen en nuestra trabajada
y caliente argamasa.
Pues como dijo aquel amigo poeta
(de memoria lo cito y puedo equivocarme)
"Sólo para dormir nos damos
nosotros dos la espalda";
sólo para dormirnos,
sólo cuando alcanzamos los márgenes del mundo,
sólo en lasitud del abandono.

José Viñals

Esta entrada está dedicada a mi querida amiga Montse, ya que tanto las flores como el poema (de un gran poeta que conozco por ella) vienen de ella, de su amistad a través del tiempo. Un beso

2 comments:

Anonymous said...

Te admiro, ángel, por el amor que cruzas con tus hijas, por cómo rozas a Chelo con tus alas, por que escribes aquí y de vez en cuando me acerco, por todo lo que lees y entiendes y por aceptar lo extraordinario.
Deverdadquetequiero, atravésdeltiempo

carlos said...

el anónimo ese tiene una falta de ortografía, o dos. Pero están bien las magnolias